Un trabajo donde nuestro talento, ganas, esfuerzo y vocación sí han tenido algo que ver es este Plan B. Como Miki ya había mencionado en su momento, con él tratábamos de buscar trabajo en muchos sentidos, delante y detrás de las cámaras. Miki también prometió contaros algún día esa historia completa y, francamente, no me cuesta nada dejar que cumpla su promesa en persona.
Pero, en lo que se refiere a este capítulo descomunal (rara vez veréis otro tan largo por aquí... creo), eso es todo. La historia se completa, los héroes regresan al hogar un poco más viejos y más sabios y, tal vez, con algo más de dinero (dadle al play para saberlo seguro).
Dentro de quince días el DeLorean nos devuelve al presente (¡1,21 Gigavatios!) y el AVE nos manda a Segovia (10 euros, más o menos). Nos vemos por aquí y os lo enseñamos.
¿No has visto el anterior capítulo? Espera, no le des al play. Baja un poco con el scroll de tu mouse... un poco más... ahí. Dale.
Si me pongo a pensarlo, entre los cinco integrantes de Plan B hemos trabajado de socorrista, camarero, mozo de carga y descarga, palomitero, acomodador, secretario en una gestoría, dependiente en una gasolinera, dependiente en una librería, dependiente en una tienda de videojuegos, dependiente en un gran almacén, dependiente en una tienda de cómics, encargado en una tienda de cómics, tester de videojuegos, minutador de televisión, diferentes puesto de becario y.... mi favorito: ensobrador.
En la GRAN mayoría de estos trabajos no ha tenido nada que ver ni nuestras aptitudes, ni nuestro talento, ganas, esfuerzo o vocación. Se trataba de ganar dinero rápidamente de la “menos peor” forma ¿Qué diferencia hay entre toda nuestra experiencia laboral y “Plan B: temporalmente trabajando”? Ninguna en absoluto. Igual antes las cosas eran distintas y uno montaba una librería o una tienda de ropa y se disponía a regentarla durante las siguientes tres décadas, más contentos que unas pascuas, pero lo cierto hoy en día es que, en Madrid, todos esos trabajos que hemos tenido los cubren gente como nosotros: veinteañeros que necesitan dinero para caprichos, fiestas o viajes, más que para dar de comer a su familia, y que están dispuestos a currar, eso sí, sin poner mucho interés, por lo que cuestan tres cubatas.
Pero igual hay formas mejores de obtener el mismo resultado. Echadle un ojo al capítulo y luego nos decís.
(Nota de Noel: Como yo cobro por palabra, Miki será el encargado de presentar los Plan B cada dos semanas, o de vez en cuando o lo que sea, demostrando su versatilidad al ser capaz tanto de montar vídeo como de escribir a máquina. Pues eso.)
Hace unos meses me ofrecieron 700 euros mensuales por una jornada completa de encuestador telefónico. 700 euros, pelados. 700 míseros euros por recibir insultos, amenazadas, desprecio y jadeos durante 8 horas diarias. Cuando estás en mi posición, cuando en vez de un trabajo te ofrecen unos grilletes y un ticket para el próximo barco al nuevo mundo, creo que todo el mundo se pregunta la misma cuestión: ¿Es esta la mejor forma de conseguir dinero?
Plan B: temporalmente trabajando va de ganar pasta. Poco más. ¿Cuál es la mejor fórmula? ¿Buscar un trabajo o vivir del cuento? ¿Intentar darle forma material a tu arte, o tocar en el metro con tu guitarra? Esta es el primero de tres clips donde nos veréis ansiosos de encontrar formas alternativas para vivir, o en el caso de Néstor su primer trabajo de una vez por todas.
No os asustéis si en este Plan B nos veis un poco cambiados, yo parece que me haya propuesto salir cada cinco minutos con un peinado diferente, ya que todo la locura esta se empezó a gestar hace ahora dos años, y a grabar hace más de un año y medio. Recordadme un día que os cuente cómo surgió el primer Plan B, es una historia divertida que nos remonta hace cuatro años. Éramos más jóvenes, éramos igual de pobres. Una mezcla perfecta para un Plan B.
(Nota de Noel: Como yo cobro por palabra, Klaid será la encargada de presentar los Plan B cada dos semanas, demostrando su versatilidad al ser capaz tanto de usar lápices como de escribir a máquina. Os dejo con ella.)
Presentar algo es una mierda, sobre todo si no es una casa amarilla, un cubo verde o un ornitorrinco a rayas, que entonces es muy fácil. La historia es que, como miembro de “Zapatos de Cocodrilo”, tengo el deber de introduciros al fantástico mundo de… PLAN B. (Tachán!)
Como venía diciendo, es difícil definir algo que de por sí es bastante… peculiar. “Plan B” es uno de los proyectos de “Zapatos” más antiguos, aunque ésta es la primera vez que se lo enseñamos a todo el mundo así, sin invitación ni nada. En cada capítulo de la serie podréis seguir las andanzas del grupo en misiones, “planes”, que tratan de arrojar un poco de luz sobre ciertos pozos curiosos de la vida. La verdad es que muchas veces puedes pensar ¿y esto para qué coño me sirve a mí? Y luego los comparas con todas las cosas absurdas e incoherentes en las que ya estás perdiendo el tiempo y ves que tampoco estamos tan mal de la cabeza.
O, bueno, igual sí. Pero es divertido.
En el primer capítulo, esto es, la gran presentación, la apoteosis de las web 2.0… la rehostia, vamos, nos adentraremos en el fascinante y no por ello menos truculento mundo de los concursos telefónicos ¿Qué crees, que los programas de 906 son fraudes o que son fuentes de dinero fácil? Sabes que siempre has querido llamar y no lo has hecho por miedo a sentirte estúpido al ver la factura. Ahora, nosotros lo hacemos por tí, y sin cobrarte nada.
Una cosita más, ¿veis esos tres links justo debajo del vídeo? Cada capítulo de Plan B viene con una banda sonora original instantánea. Y, lo mejor de todo, podéis seguir esos links y descargaros todas las canciones sin sentiros como unos mangantes, porque las canciones que usamos tienen licencia Creative Commons. Mención especial para nuestros coleguitas de The Purple Pixels, que han cedido amablemente su tema "Gas", que a partir de ahora es nuestro tema principal oficial. De paso que estáis bajándoos canciones, podéis pasaros por su myspace y escuchar más cosas suyas o ver dónde tocan para ir a escucharles en directo.